Nadie se conoce a sí mismo

Nadie se conoce a sí mismo

Nadie se conoce a sí mismo 850 480 V.M. Kwen Khan Khu

Muy amados amigos/as:

Me complazco en enviaros, en esta ocasión, un grabado realizado por el pintor Pieter Brueghel, el Viejo, entre los años 1526 y 1569. Este grabado lleva por título…

…NADIE SE CONOCE A SÍ MISMO

Comencemos, amigos/as lectores/as, por algunas consideraciones que merece la pena observar, veamos:

Arriba a la izquierda, un cuadro con un hombre con un traje medieval mirándose en un espejo, y debajo de la imagen queda escrito en lenguaje flamenco: «NIEMA[N]T. ES. KENT. SELVE[N]», ‘nadie se conoce a sí mismo’…….

Hay en total ocho figuras con el mismo personaje, ELCK –palabra que significa ‘cada uno’ o ‘cualquiera’ en holandés─. Dos, cerca del cuadro, tirando de una tela. Tres de ellos llevando en sus manos una lámpara, buscan entre las bolsas que tiene algunos números y símbolos escritos, cajas, objetos… Al fondo se ven otros dos personajes, uno buscando con su lámpara junto a un ejército y el otro, más adelante, camino de una iglesia. Y el octavo, en la parte de abajo a la izquierda del grabado, está metido en un barril, recordándonos a Diógenes. Sorprende que alrededor, además de bolsas y cajones, haya instrumentos de medición que parecen abandonados: una balanza, una hacha, una regla, una tabla de ajedrez, dados, cartas de tarot, una tijera, un cántaro volcado…

En el centro del grabado, en una bolsa, escribe NEMO NON, ‘NADIE NO’. Encima de la bolsa se encuentra un cuchillo y lo que parecen unas piedras o panes…

El anciano, ELCK, busca algo, pero aunque tiene unas gafas y una lámpara, parece que algo anda mal en su búsqueda, según la frase latina: Nemo non quaerit passim sua commode, Nemo Non querit sese’ cunctis in rebus agendis, Nemo non inhiat privatis undique lucris, Nemo non inhiat privatis undique lucris. Hic trahit, ille trahit, cunctis amor unus habendi est.

Traducción: ‘No existe quien no busque en todas partes su comodidad. No existe quien no se busque a sí mismo en todas las cosas por hacer. No existe quien no busque en todas partes el beneficio propio. Este tira, aquel tira, todos tienen el mismo amor a la posesión’.

Segunda traducción:

‘Nadie no busca en todas partes su propia conveniencia. Nadie no se busca a sí mismo en todas las cosas por hacer. Nadie no busca en todas partes el beneficio propio. Este tira, aquel tira, todos tienen el mismo amor a la posesión’.

Curiosamente, el personaje ─que es el mismo en las ocho posturas descritas arriba─, con la lámpara y su búsqueda, por un lado nos recuerda al sabio Diógenes, pero por otro lado en su ropa está escrito ELCK, lo que significa que representa a cualquiera de nosotros.

Existen dos oraciones en la parte de abajo en francés antiguo y holandés.

Tercera traducción:

‘En todo el mundo, cada quien se busca en las cosas y se deduce que más de uno se quedará perdido. Todos tiran de la manta hacia él. Nadie se conocerá a sí mismo así, y si entiende esto, extraerá fuerza y se maravillará de ello’.

¿Qué significa todo esto, ávido lector?

Lo que queda clarísimo en este grabado es la representación pictórica de la eterna búsqueda de nuestra realidad y nuestro fallido intento por querer encontrarla entre las cosas materiales. El hombre siempre ha buscado fuera, en el mundo material, lo que lleva dentro de sí mismo, y este triste empeño solo nos lleva a la confusión.

Los antiguos griegos dejaron inscrito en el frontispicio del templo de Delfos: HOMO NOSCE TE IPSUM, ‘Hombre, conócete a ti mismo’, y según muchos estudiosos aquella frase continuaba dándonos a entender: «Y conocerás el universo y a los Dioses que lo habitan». La Gnosis eterna siempre nos ha explicado que todas las verdades contenidas en el Macrocosmos están, asimismo, recogidas en el interior del hombre ─el Microcosmos─.

Empero, a pesar de esto haber sido repetido millones de veces, la terca mentalidad de las masas humanas ha hecho caso omiso de lo que esa frase nos ha venido diciendo desde hace milenios. Siempre, el humanoide terrenal ha pretendido hallar la felicidad y la razón de ser de su vida buscando cosas materiales, todo lo cual resulta una absurdez total.

Esa es la razón por la cual vemos en el fondo un personaje vestido a la usanza medieval mirándose a sí mismo en un espejo. Esto nos recuerda aquella frase que en uno de nuestros ceremoniales nos trata de enfatizar: «Mírate a ti mismo, sé tu propio juez, haz examen de Conciencia y corrígete, etc., etc., etc.».

Por otra parte, se nos muestra que esta desfachatez ocurre en todos los órdenes de la vida de los seres humanos. Tal es el motivo por el cual podemos apreciar al mismo sujeto con gafas repetido en varias escenas y siempre en actitud de buscar algo… Por ello, ese mismo personaje lleva por nombre ELCK, que traducido significa ‘cualquiera’. Desgraciadamente estamos todos cortados por la misma tijera. En varios momentos de estas escenas el hombrecillo inclusive lleva una lámpara y aun así no le sirve para nada… ¿Por qué? Pues porque se trata, en este caso, de la lámpara intelectual, no de la lámpara de la iluminación interior.

Algo interesante que es bueno resaltar es el hecho del desorden en el que está sumido el anciano que nos representa a cualquiera de nosotros. Vemos allí toda clase de objetos, bolsas, tijeras, relojes, cartas del tarot, lupas, tazas, compases, reglas, etc., etc., etc., indicándonos con esto que esa búsqueda ciega afecta a todos los aspectos variados de nuestras vidas…

En el centro de este grabado contemplamos una bolsa grande que lleva escritas dos palabras: NEMO NON ─traducción: ‘NADIE NO’─, y encima de dicha bolsa vemos dos panes y un cuchillo. ¿Qué es todo esto? Respuesta: esas dos palabras con esos panes y el cuchillo nos están diciendo: NADIE BUSCA EL PAN DE LA SABIDURÍA Y NADIE USA EL CUCHILLO DE LA CONCIENCIA PARA DIGERIRLA.

En la parte superior izquierda de este insigne grabado vemos a dos personajes tirando de una misma tela o toalla. Esa es la eterna contienda en la que está sumergida la humanidad tratando todo el mundo de obtener para sí la verdad, la razón, mas en realidad tan solo luchan por estar embotellados en sus dogmas…..

El personaje que está en el centro llevando entre sus manos una lámpara ni siquiera repara en el hecho de que entre sus piernas se halla el globo que representa el caos metálico o Mercurio de los sabios. Así ha estado, apreciados lectores y lectoras, nuestra humanidad, buscando siempre exteriormente la verdad entre las cosas materiales e ilusorias, ignorando que el tesoro que buscamos lo llevamos dentro.

En ese estado de sueño profundo se hallan dos hombrecillos que apreciamos al fondo del grabado: uno que se va con sus embotellamientos religiosos a una iglesia y otro que se encamina hacia un ejército. Ambas situaciones reflejan que, estemos donde estemos o haciendo lo que hagamos, mientras tengamos la Conciencia dormida no hallaremos lo que estamos buscando…..

Os propongo ahora unas frases para reflexionar:

«Es conveniente meditar un día después de haber leído una hora».
Massillon

«Primero meditar, luego decidirse».
Moltke

«¡Oh, delicia de la mediocridad! ¡No poder pensar, aislarse en la inconciencia! ¡Poder entusiasmarse por una bicicleta!».
Ruben Darío

«No es grande quien sabe mucho sino quien ha meditado mucho».
Settembrini

«Obra como si la máxima de tu voluntad y de tu conducta fuese a ser declarada código universal para todos los seres».
Emmanuel Kant

FATA VOLENTEM DUCUNT NOLENTEM TRAHUNT.
─‘El destino conduce a aquellos que así lo quieren, a los que no lo quieren los arrastra’─.
KWEN KHAN KHU