Las consecuencias de ir despertando nuestra Conciencia

Las consecuencias de ir despertando nuestra Conciencia 850 480 V.M. Kwen Khan Khu

Muy amados lectores:

Considerando importante ir acrecentando más y más nuestra comprensión sobre el hermético sendero que nos muestra la Gnosis, os escribo sobre:

LAS CONSECUENCIAS DE IR DESPERTANDO NUESTRA CONCIENCIA

Ya está dicho por nuestro Avatara, V.M. Samael Aun Weor: «La finalidad de nuestros estudios gnósticos es solo una: despertar nuestra Conciencia»…..

Ya todos, asimismo, sabemos que la Conciencia es el instrumento psíquico único y capaz de ayudarnos a encontrar el sentido de nuestra existencia… La Conciencia es una energía que yace sepultada, encadenada y aturdida, como una doncella que aguarda desde hace siglos ser liberada por un valiente caballero que ose enfrentarse a todas las fuerzas malignas que se han conjurado contra ella.

Cuando ella comienza a librarse de sus ataduras, cuando sus enemigos comienzan a ser derrotados en medio de cruentas luchas que han sido, inclusive, llevadas a la literatura por grandes Iniciados conocedores de esta temática, entonces decimos que empiezan a operarse dentro del devoto cambios trascendentales, insospechados, que lo llevan a percibir la naturaleza, el cosmos y la vida misma desde una perspectiva extraordinaria, maravillosa, inédita, etc., etc., etc.

Las percepciones del mundo visible e invisible captadas por el Iniciado le hacen comprender hondamente que todo lo que ha estado viviendo hasta aquel momento eran, en verdad, fantasías, suposiciones, hipótesis, etc., etc., sobre la vida y sobre la muerte.

El solo hecho de experimentar otras dimensiones directamente mediante el viaje astral o la experimentación de los estados Jinas, constituye un shock para la psiquis del mismo, y ya esto le demuestra a las claras que nuestra envoltura física tridimensional es temporal, pasajera, ilusoria y lo que realmente resulta verdadero, real y eterno son las vestiduras del alma ─léase: los vehículos atómicos conseguidos mediante la transmutación del Mercurio de los sabios─…

Paralelamente a ese hecho, por otra parte, las facultades ocultas del alma ─léase los chakras─ le van mostrando al intrépido viajero del Sendero Hermético otras realidades grandiosas que le hacen ver que ABSOLUTAMENTE TODO LO QUE LE RODEA está animado, dotado de ánima, o de alma ─léase: los animales, los minerales, los vegetales, el aire que respira, el fuego que chisporrotea, el agua que circula por los ríos, lagos, mares y océanos, etc., etc., etc.─. Es entonces cuando el devoto descubre el Reino de los Elementales de la naturaleza y, lo que es aún mejor, empieza a poder tomar contacto con los mismos, hablar con ellos para solicitar favores oportunos a esas criaturas inocentes. Todo esto va conmoviendo la vida emocional, psíquica y anímica del amante del hermetismo y lo va preparando entonces para adaptarse a las exigencias de su Real Ser, que cada vez serán más y más.

Pues hemos de saber que, a mayor Conciencia, mayores son las responsabilidades que se van adquiriendo por parte de los Adeptos: responsabilidades ante la Gran Ley y ante el Padre que está en secreto. Si antes el Iniciado no sentía remordimientos ante la muerte colectiva de muchos hermanitos menores ─léase: elementales vegetales y animales─ durante la propagación de un feroz incendio que lo va arrasando todo, ahora, cuando tiene que contemplar esa tragedia, sentirá un ENORME PESAR en su corazón y una IMPOTENCIA MUY GRANDE al no poder poner punto final a las imbecilidades del humanoide intelectual.

Igualmente, estimado lector, le sucederá a ese peregrino del Sendero Hermético cuando vaya comprendiendo más y más el juego del par de opuestos de la naturaleza ─léase: el hombre y la mujer─.  Entonces ya nunca más sentirá a la mujer como un instrumento para saciar sus deseos animaloides. Y a la inversa: si fuese una dama tampoco querrá nunca ser la seductora fatal que guste de rodearse del pantano de la fornicación. En esto hay niveles y niveles…

Dos opciones se van abriendo ante todo aquel o aquella que se va introduciendo en los misterios del fuego: o se va sintiendo inclinado a querer autorrealizarse para huir de un Kali-Yuga como el presente, lo cual lo convertirá en un Buddha Pratyeka o Sravaka; o tal vez se despierte en él o en ella un terrible sentimiento superior de COMPASIÓN por todos aquellos que sufren sin saber por qué sufren y se hallan prisioneros de sus diez mil agregados indeseables ─léase: los Yoes─. En este segundo caso, el Adepto o la Mujer Adepto se va convirtiendo en Bodhisattva de Compasión y empieza a pertenecer a la Muralla Guardiana que trata de auxiliar a esta u otras humanidades que se hallan en estado caótico…

Estos últimos son los llamados HERMANOS DE SERVICIO, que siempre están prestos a sacrificar sus aspiraciones espirituales personales en aras de querer empujar a sus hermanos hacia la liberación. Estos HERMANOS DE SERVICIO suelen ser pocos, nunca han sido ni serán muchos, pues normalmente, aunque parezca extraño, muchos Adeptos solo quieren llegar a determinados grados espirituales para luego huir del escenario cósmico. No todas las Mónadas sienten la punzada proveniente del Theomegalogos que las impulse a querer SEGUIRSE SACRIFICANDO POR OTRAS HUMANIDADES e inclusive en OTROS SISTEMAS SOLARES.

Por eso, para estos HERMANOS MAYORES es necesario inyectarles la fuerza de los cuatro Kayas, a saber: el Nirmanakaya, el Sambhogakaya, el Adikaya y el Dharmakaya, vehículos atómicos que los refuerzan en sus anhelos y en sus esfuerzos caritativos hacia sus semejantes.

Es muy interesante, paciente lector, que a medida que nuestra Conciencia va despertando, inmediatamente comenzaremos a sentir una de las dos opciones de las que he hablado en renglones anteriores. La autobservación psicológica profunda nos irá revelando a qué bando empezamos a pertenecer, nos guste o no. Esa será nuestra tónica mientras permanezcamos en el presente Maha-Manvantara…

Ese es el motivo por el cual aquellos seres que han vencido a la muerte ─léase: el Samsara─ están siempre allí, en los mundos superiores, escuchando nuestras plegarias para darnos informaciones sobre nuestros diversos requerimientos. Allí están esos INDIVIDUOS SAGRADOS tales como el V.M. Aberamentho, el V.M. Morya, el bendito Maestro Kuthumi, el santísimo Hermes Trismegisto, el adorable Ángel Adonai, el excelso Paracelso, el inefable Fulcanelli, el sagrado Maestro Serapis, el venerable Quetzalcóatl, el majestuoso Kukulkán, nuestro amadísimo Patriarca Samael Aun Weor, etc., etc., etc.

Sobra decir, queridos amigos, que todos estos seres que renuncian al Absoluto por amor a las humanidades son HERMANOS DE LA VÍA SECA o VÍA DIRECTA, nunca los encontraremos entre los amantes de la VÍA HÚMEDA, esto es inexorable…

Esto fue lo que llevó a nuestro bendito Gurú, el V.M. Samael, a pronunciar aquellas frases:

«Soy vuestro hermano, vuestro amigo, que os ama de verdad».

«He descendido de los mundos superiores solamente para ayudaros».

«Nada os cuesta invocarme, llamarme».

«Estaré siempre con vosotros, que lo oigan los siglos, que lo escuchen las edades…».

Tales frases hablan por sí solas, querido lector.

Permitidme ahora dejaros algunas frases para vuestra reflexión:

«Los pensamientos son tapicerías enrolladas; la reflexión las desenvuelve y expone al público».
Temístocles

«El remordimiento es el único dolor del alma que no amortiguan ni la reflexión ni el tiempo».
Madame de Staël

«Nuestra vida física, nuestra vida social, costumbres, hábitos, saber mundano, filosofía, religión y hasta no pocos conocimientos casuales, nos están proclamando: ¡hay que renunciar!».
Goethe

«En tanto que solo hay duda acerca del éxito de una cosa peligrosa, en tanto que queda una posibilidad de que el resultado sea favorable, no desmayéis, no penséis sino en la resistencia».
Schopenhauer

INTROIBO AD ALTARE DEI.
─‘Me acerco al altar de Dios’─.
KWEN KHAN KHU

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