¿Por qué debemos luchar por nuestra alma hasta la muerte?

¿Por qué debemos luchar por nuestra alma hasta la muerte? 850 480 V.M. Kwen Khan Khu

Muy apreciados lectores/as:

Me interesa haceros llegar el siguiente mensaje sobre:

¿POR QUÉ DEBEMOS LUCHAR POR NUESTRA ALMA HASTA LA MUERTE?

Gracias a la Gnosis hemos conocido la doctrina de la TRANSMIGRACIÓN DE LAS ALMAS, doctrina que tiene orígenes hinduistas. De acuerdo a esta doctrina del Avatara Krishna, cada alma tiene ciento ocho oportunidades, dentro de la rueda del retorno y la recurrencia, para intentar unirse a su Mónada divinal interior, es decir, a su SER. Esta es una gran verdad que, nos guste o no, es incuestionable. Todo eso significa que si los humanoides que estamos actualmente sobre la Tierra no tomamos Conciencia de esta realidad, es probable que de tales ciento ocho existencias tan solo nos queden una o dos y, más aún, en estos tiempos de decadencia mundial, en otras palabras, en este Kali-Yuga en el que nos encontramos.

Cuando analizamos la historia de la humanidad nos encontramos con relatos que nos asombran relacionados con las TREMENDAS Y TERRIBLES REVOLUCIONES que han creado determinados hombres y mujeres como protagonistas de las mismas. En tales revoluciones sangrientas se luchó por muchas cosas: por la libertad, contra el hambre, contra las dictaduras, contra las opresiones, por la dignidad de los pueblos que estaba siendo aplastada por un grupo de egoístas, contra el ateísmo, contra las herejías, las hechicerías, etc., etc., etc., y, sobre todo, nos asombramos y nos emocionamos por los sacrificios que tales hombres o mujeres fueron capaces de llevar a cabo por el bien de sus semejantes, poniendo en riesgo constantemente sus vidas humanas. En muchas ocasiones tales paladines murieron abandonados por sus propios aliados o en la miseria, etc.

Es obvio que estos sacrificios en pro del bienestar de los pueblos son pagados por la GRAN LEY a aquellos que hicieron posibles los logros por los cuales lucharon.

Basta recordar las guerras de las Galias en tiempos de Julio César, las guerras de Alejandro Magno, las guerras de Napoleón, la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, la revolución que provocó silenciosamente Mahatma Gandhi…; en fin, es algo bastante enjundioso que da para mucha lectura.

Pero, amigos y amigas, ¿en qué quedó todo aquello? Ejemplo: todo lo que hizo Pancho Villa por liberar a México de la opresión que le imponía Porfirio Díaz al final se redujo a nada. Hasta al propio Villa le tendieron una emboscada y lo mataron y se comenta que los autores de aquel asesinato fueron los mismos que lucharon junto a él por un México mejor. ¿De qué sirvieron tales sacrificios, paciente lector? ¿Cómo está México en nuestros días? RESPUESTA: está peor que en los tiempos de la Revolución Mexicana, ahora hay más miseria y la lucha de clases sigue siendo una constante…

¿De qué le valió a Rusia quitarse la dinastía de los zares? ¿De qué sirvieron los discursos de Lenin y la pseudodoctrina materialista de Karl Marx? ¿Se acabó la miseria en Rusia? ¿Hubo acaso una Rusia donde todos son iguales ante la Ley? RESPUESTA: hoy el pueblo ruso sigue oprimido, ya no por los grupos capitalistas solamente, sino además por los grupos políticos tenebrosos que matan a toda persona que se oponga a los dictámenes del régimen. La famosa KGB rusa ─actualmente FSB─ sigue existiendo, solamente que ahora lo hace veladamente. Los líderes rusos nada tienen de diferencia con el leninismo y sus purgas soviéticas, etc., etc.

¿De qué sirvió la REVOLUCIÓN FRANCESA y su famoso lema LIBERTÉ, EGALITÉ, FRATERNITÉ? ¿Realmente podemos creer que estos ideales se han plasmado? En Francia, como en toda Europa y en todos los países del orbe, campea la CORRUPCIÓN a sus anchas y la política es el hazmerreír de las gentes de la calle. Nadie cree ya en sus líderes y prefieren entregarse a la marihuana, la cocaína, el tráfico de mujeres y a continuar la misma degeneración que ya existía desde comienzos del siglo XX.

¿De qué le sirvieron a Julio César sus sacrificios por esta loca humanidad que nada valora? ¿En qué quedó toda la gloria de Roma? En NADA, NADA, NADA, y es allí donde existe más anarquía y fraudes políticos que en toda Europa. La gran confederación de estados que soñaba el César quedó hecha añicos, convertida hoy en esperpento social.

Y ¿qué pasó con aquella revolución que propugnó Gandhi contra Inglaterra? Se fueron los ingleses pero los mismos indios se han ido alternando en el poder político aupados por las fuerzas armadas, que han llegado a matar a muchas personas que se oponen a los intereses oscuros de la siniestra cofradía política de la India, y la miseria sigue siendo la misma. Nadie logró eliminar las castas sociales que existen desde hace milenios en aquella tierra que otrora fuese sagrada y profundamente mística. El opio, la cocaína, el LSD siguen vigentes en la India como las papas y las cebollas.

Entonces, ínclito lector, viendo este panorama llegamos a una sola CONCLUSIÓN muy bien desarrollada por nuestro Avatara, el V.M. Samael, cuando nos dijo: «¡Todo proyecto, por muy idealista que sea, si no tiene en cuenta la disolución del Ego está condenado al fracaso tarde o temprano!», esta es la cruda realidad.

Indudablemente que no podemos ignorar tampoco aquella frase de nuestro bendito Gurú cuando afirmó: «¡TODO PASA! y solo permanece aquel que ha sido, es y será, es decir, NUESTRO REAL SER INTERIOR»… Así es, querido lector, han pasado tiempos y tiempos y la mitad de otro tiempo y aquí estamos nosotros como parias de la creación, sin saber por qué existimos, quién ordenó nuestra aparición en el escenario de la vida, para qué y qué pasará luego de nuestra muerte física.

Por lo tanto, si nuestra alma es una suma de fuerzas desprendidas del tronco de ese árbol ETERNO E INMUTABLE que es el SER, y esa alma tiene ciento ocho oportunidades en el mundo humano para establecer contacto con sus orígenes divinos, ¿hemos de reflexionar seriamente sobre nuestra suerte futura? RESPUESTA: obviamente que sí. Porque todos sabemos, mediante la Gnosis, que si no nos autorrealizamos en una de esas ciento ocho oportunidades entramos, inevitablemente, en las garras de una LEY ESPANTOSA llamada la INVOLUCIÓN, y esta se procesa en las dimensiones inferiores de los mundos, lo cual incluye a nuestro planeta Tierra. Esas infradimensiones son conocidas en las teologías y teogonías de todos los pueblos de nuestro planeta como AVERNUS, INFIERNOS, AVITCHI, TARTARUS o como los queramos llamar. Es un larguísimo período el que tendrá que pasar nuestro material anímico hasta que, después de varios milenios, el YO ENERGÉTICO Y ANIMAL sea desintegrado en tales regiones. Todo esto implica una larguísima cadena de sufrimientos.

Muchos podrían objetarme: «¡Bueno, eso le sucederá al EGO, pero no a mí!». RESPUESTA: el problema es que lo que hoy somos es, LAMENTABLEMENTE, SOLO EGO, y ese EGO ES MÚLTIPLE, está constituido por DIEZ MIL AGREGADOS PSICOLÓGICOS tan pegados a nosotros como una CALCOMANÍA. Tal es la razón por la cual a las gentes les resulta difícil verse sus propios demonios. Nos hemos acostumbrado a vivir con tales engendros lamentablemente y por nada del mundo queremos aceptar que tenemos semejantes bestialidades. Esa es nuestra tragedia. Dice el refranero popular: ¡No hay peor ciego que aquel que no quiere ver, ni peor sordo que aquel que no quiere oír!

Así pues, estimado lector, la única revolución que vale la pena poner en marcha es la REVOLUCIÓN INTERIOR. Esta revolución es LA MÁS DURA DE TODAS porque se trata de mantener UNA LUCHA ENCARNIZADA CONTRA NOSOTROS MISMOS, CONTRA NUESTROS APETITOS DESENFRENADOS, NUESTRAS PROPIAS CODICIAS, NUESTRAS PROPIAS LUJURIAS, NUESTRAS PROPIAS FORMAS DE PEREZA, NUESTRAS ENVIDIAS, NUESTROS ORGULLOS VARIADOS, NUESTRO AMOR PROPIO, NUESTRA AUTOCONSIDERACIÓN, NUESTRAS VANIDADES, NUESTRAS IRAS TERRORÍFICAS ACUMULADAS DURANTE SIGLOS, etc., etc., etc.

Dicho todo lo anterior hemos de empezar a reflexionar: ¿qué hemos hecho hasta ahora con nuestra existencia?, ¿estamos realmente provocando en nosotros un cambio radical hacia una espiral superior?, ¿estamos intentando CONOCERNOS A SÍ MISMOS mediante el cuchillo del autoanálisis?, ¿comprendemos la urgente necesidad de MORIR PSICOLÓGICAMENTE PARA QUE ALGO NUEVO SE MANIFIESTE EN NOSOTROS?, ¿estamos realmente dedicándonos a SACRIFICARNOS POR LA HUMANIDAD, como lo manda el Tercer Factor de la Revolución de la Conciencia, o simplemente hemos conocido la Gnosis y para nosotros es una teoría más que hemos introducido en nuestra psiquis? ¡Enigmas, enigmas, enigmas!

Recordemos las palabras del gran Iniciado Goethe: «Toda teoría es gris y solo es verde el árbol de dorados frutos que es la vida» ─léase: SABIAMENTE VIVIDA─…

Recordemos a cada instante que nuestro cuerpo es perecedero y tiene una duración limitada, una fecha de caducidad. Si este vehículo que se nos ha dado para buscar a la realidad íntima que llevamos dentro no lo aprovechamos cada día para catapultarnos hacia nuestra divinidad interior, llegará el momento en el cual habremos de entrar en el mundo de los muertos para ser juzgados por la justicia objetiva y lo que sigue ya será determinado por esas inteligencias en base a cuáles fueron nuestros actos, nuestros pensamientos y nuestras acciones en la ESCUELA DE LA VIDA…

¡VIGILAD Y PERSEVERAD, AÚN OS QUEDA TIEMPO! Nos recuerdan nuestros ceremoniales.

Os regalo ahora unas frases enaltecidas por el tiempo:

«La esperanza es, indudablemente, el único dinero con que se puede comprar la felicidad».
José Selgás

«El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas».
Rousseau

«Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo».
Goethe

«La esclavitud es la sujeción de un espíritu débil y cobarde que no es dueño de su voluntad».
Cicerón

«La esclavitud es hija de la ignorancia, un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción».
Simón Bolívar

«LA SABIDURÍA SE PREOCUPA EN SER LENTA EN SUS DISCURSOS Y DILIGENTE EN SUS ACCIONES».
Confucio

Kwen Khan Khu