El triunfo de la humildad

El triunfo de la humildad 850 480 V.M. Kwen Khan Khu

Muy queridos/as lectores/as:

Con inmensa alegría os hago llegar, en esta oportunidad, un grabado atribuido a un pintor holandés llamado Jacobszon Heemskerk. El título de esta obra artística es…

…EL TRIUNFO DE LA HUMILDAD

Antes que nada permitidme mostraros una breve reseña histórica de este pintor:

«Marten Jacobszoon Heemskerk van Veen o Maarten van Heemskerck ─1498-1574─.

Fue un retratista holandés y pintor religioso que pasó la mayor parte de su carrera en Haarlem ─ciudad en los Países Bajos─. Vivió entre los años 1532 y 1536 en Italia.

Heemskerck fue muy respetado en vida y fue una gran influencia para los pintores de Haarlem en particular. Es conocido ─junto con su maestro Jan van Scorel─ por su introducción del arte italiano en el norte de los Países Bajos, especialmente por su serie sobre las maravillas del mundo, que posteriormente se difundió como grabados».

Nombres de los personajes que integran el grabado:

  • Humilitas ─Humildad─, la mujer sentada en el carruaje.
  • Pax ─Paz─, la mujer sentada a los pies de la humildad.
  • Metus ─Miedo─, el cochero.
  • Spes ─Esperanza─, personaje que lleva una ancla y un pájaro que puede ser una paloma.
  • Mansuetudo ─Mansedumbre─, uno de los caballos.
  • Modestia ─Modestia─, otro caballo.
  • Caritas ─Caridad─, la mujer con los tres niños.
  • Fides ─Fe─, la mujer que lleva una cruz y un cáliz.

El grabado está acompañado de una frase en latín, veamos:

«TAPINOPHROSYNE currui, TOLERANTIAE impofita uchitur, PACE filia ad pedes Sedente: equosque agente MANSUETUDINEM, MODESTIAM que prouido auriga, METV [metus]. Currum fequuntur SPES, & alma CARITAS, Et initium beatitudinis FIDES».

Traducción de la frase latina:

‘El carruaje de la Humildad, Tolerancia montada, hija de la Paz que está sentada a sus pies: y sus caballos, Mansedumbre, MODESTIA, que el Miedo, como cochero, prevé. La Esperanza y la Caridad conduciendo el carro, y el principio de la felicidad es la Fe’.

Por otra parte, Tapinophrosyne, que se usa para nombrar a la Humildad, viene del griego tapinos y phronin [phronein], que significa ‘tener pensamientos humildes’.

Muchas veces, estudiando nuestra doctrina, se nos habla, en referencia al trabajo psicológico interior, acerca de la interacción de las virtudes en nuestro desarrollo espiritual. Hemos de saber que, al igual que las virtudes se corresponden las unas con las otras, también nuestros defectos demoníacos se conjugan para provocar la llamada resistencia a nuestros anhelos de mejorarnos a sí mismos. Es la lucha de las antítesis para tratar de conseguir el dominio de nuestro cuerpo y de nuestras entrañas anímicas.

Es por ello que este grabado nos señala a la virtud de la Humildad sentada en el carruaje del triunfo, llevando consigo una granada ─fruto de muchos granos─ para indicarnos que esta virtud es fructífera. Lleva el báculo de la verdad.

A los pies de la Humildad vemos a otra virtud que viene a ser la que llamamos Paz. Esta Paz lleva dos cosas muy importantes en sus manos: en su diestra apreciamos una rama de laurel y en su siniestra una corona hecha de una rama de olivo. Tanto la rama de laurel como la corona de hojas de olivo son representativas de triunfos materiales o espirituales. Allí donde la paz fructifica siempre crecen los triunfos. Recordemos que en la Roma de los césares se acostumbraba coronar a los mismos con una corona hecha de laureles o de ramas de olivo. También debemos recordar a Noé, su barca y su gente, quienes, después de navegar en medio de los océanos, finalmente echaron a volar una paloma y esta regresó llevando en su pico una rama de olivo, significando con ello que habían llegado a lugar seguro, es decir, a nuevas tierras.

El carruaje está conducido por un auriga que lleva el gorro frigio. Este gorro es muy utilizado en los ritos masónicos para indicar la prudencia, que aquí está indicada como Metus. Este auriga hace correr a los caballos del carruaje con una especie de ramo y no con un látigo, pues para ser prudentes necesitamos medir nuestra fuerza a fin de no cometer errores.

En la parte izquierda del carruaje triunfal podemos observar a una mujer que señala a la Caridad. Es por ello que es generosa y caritativa con las almas ─representadas por los niños─ y los atiende en sus necesidades. Bueno es recordar que el Camino Secreto se acelera o se estanca dependiendo de nuestra misericordia o caridad para con nuestros semejantes.

Uno de esos infantes, que está cerca de la Caridad, lleva una vara florecida para hacernos ver que, cuando se trabaja correctamente sobre nosotros mismos, la vara de nuestra espina dorsal florece con los Fuegos del Espíritu.

Al lado de los niños vemos a otra mujer que señala la virtud de la Fe ─Fides─. Lleva entre sus manos un cáliz y un crucifijo. El cáliz señala, indica, la copa o gomor de los misterios tántricos sexuales con los cuales hemos de cumplir; el crucifijo muestra a los conocedores de la Alquimia, la Vía Seca o Vía Directa que conduce a la encarnación del Cristo íntimo.

Al lado de uno de los caballos que tiran del carro podemos observar a otra dama que lleva sobre sus hombros un ancla. El ancla fue muchas veces utilizada como símbolo de la encarnación de las tres fuerzas primarias de la creación, y, asimismo, este instrumento indica que, en su momento, nuestro trabajo estará terminado y habremos logrado autorrealizarnos. El ancla, con sus tres terminaciones, acaba simbolizando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. La palabra latina que acompaña a la figura de mujer que lleva el ancla es Spes, ‘Esperanza’, pues el Iniciado o Iniciada en los misterios ha de trabajar siempre con la fuerza de la esperanza… En la otra de sus manos, esta mujer lleva una paloma que nos recuerda al Espíritu Santo y su gracia divina. El Espíritu Santo es el gran reconciliador entre nosotros y nuestro Real SER.

Para terminar, observemos a los dos caballos. Uno es llamado Modestia y el otro Mansedumbre. ¿Qué significa esto, estimado lector?

RESPUESTA: No podemos poner en marcha nuestro verdadero trabajo si no apartamos de nuestra vida, ente todo, la vanidad y el engreimiento. Estas características abominables nos llevarán a convertirnos, tarde o temprano, en Hanasmussen o abortos de la Madre Divina. Recordemos las palabras del V.M. Aberamentho: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad»…..La modestia es enemiga del orgullo, y nuestro Real SER jamás nos auxiliará si estamos llenos de vanidad y orgullo. En su obra póstuma, la Pistis Sophia develada, nuestro sacratísimo Patriarca V.M. Samael Aun Weor nos enfatiza la necesidad impostergable de ser sencillos, modestos, simples y NO VANIDOSOS si es que queremos el auxilio divino en nuestro peregrinar.

Ved, pues, ínclitos lectores, como en un simple grabado de la Edad Media se nos ha mostrado todo el trabajo que hemos de realizar sobre nosotros mismos para abandonar nuestro estado de humanoides y convertirnos en Hombres y Mujeres Solares. Hasta aquí mis palabras.

Os añado ahora unas frases para la reflexión:

«La fe consiste en aceptar las afirmaciones del alma y la ausencia de fe en negarlas».
Emerson

«No hay persona sabia sin fe».
Tertuliano

«Así como la calidad del amarillo oro se prueba solo en el fuego, así también la fe se prueba únicamente en el tiempo de la adversidad».
Ovidio

«Cuanto más alto estemos, otro tanto debemos descender hacia nuestros semejantes».
Cicerón

«La caridad no es patrimonio de una escuela, de una religión ni de un pueblo determinado: es una virtud profundamente humana».
José Zorrilla

FORTES FORTUNA ADJUVAT.
─‘La fortuna ayuda a los fuertes─.
KWEN KHAN KHU

*

code