Muy amados amigos y amigas lectores:
Me complace escribiros para haceros llegar este grabado que lleva por nombre…
…BENIGNITA
─‘Benignidad’─

Este grabado aparece en el libro Iconologias overo Descrittion dell imagine universali, ‘Icono o descripción de imágenes universales’, escrito por el autor italiano Cesare Ripa ─1555-1622─ y publicado por primera vez en 1593 sin imágenes. Después de 1600 aparecieron ya las primeras ediciones con más de 150 imágenes/emblemas en forma de enciclopedia, un libro muy influyente en su tiempo.
Este dibujo representa la Benignidad.
Citamos partes de la descripción que aparece en el libro:
«Una mujer vestida de azul con estrellas doradas. Con ambas manos aprieta sus pechos, de los cuales brota abundante leche que alimenta a los diversos animales. Cerca de ella hay un altar con fuego encendido.
La benevolencia no difiere mucho de la afabilidad, la clemencia y la humanidad; y es compasión sentida con razón, interpretando la Ley sin rigor, casi lo que los griegos llamaban una interpretación agradable de la ley.
Viste de azul estrellado, semejante al cielo, que cuanto más iluminado y adornado de estrellas está, más benevolente se dice que es con nosotros. De igual modo, se dice benevolente a un hombre que con rostro sereno da las gracias cortésmente a los demás, sin interés ni reconocimiento mundano, y que practica la justicia misericordiosa.
Como se ha dicho, cuando se practica la bondad hacia los fieles, debe anteponerse al rigor de la justicia hacia los fieles. La bondad es compañera de la justicia misma.
El altar con el fuego indica que la bondad debe emplearse en aras de la religión, que se practica principalmente mediante sacrificio, o al menos no sin él, para que la justicia no corra el riesgo de verse obstaculizada o retrasada, con el fin de imitar a Dios mismo, que es igualmente justo y bondadoso».
¿Qué se nos quiere decir con todo esto, queridos/as amigos/as?
Indudablemente que la mujer que da su leche a todas las criaturas no es otra que esa interpretación que los antiguos egipcios hacían de NUT ─la Madre Espacio─. Todos ya sabemos, mediante la Gnosis, que el Eterno Femenino divinal posee cinco aspectos sacratísimos en su manifestación, a saber:
Madre Cósmica ─la sostenedora de la vida en los diferentes cosmos─.
Madre Natura ─la que da la vida a todos los reinos en cada mundo─.
Madre Kundalini ─la salvadora de las almas, ya sean hombres o mujeres─.
Madre Muerte ─la que determina el final de los agregados psicológicos, defectos que en nuestro interior cargamos─.
Maga Elemental ─la que nos proporciona los diversos instintos, entre ellos el instinto sexual─.
Obviamente, aquella que se nos muestra en este grabado es la eterna Madre NUT, la Madre Espacio, aquella que los indostanos llaman la MULAPRAKRITI o matriz del universo. Ella es AMOR en el sentido más completo de la palabra…
Ella sostiene con su vida la vida misma, por tal motivo la vemos alimentando con su leche a los canes o chacales de la GRAN LEY. Es indudable que el AMOR de la Madre Cósmica es aquello que nosotros llamamos AMOR CONSCIENTE. La mismísima Ley necesita para su manifestación del AMOR porque la justicia se apoya en dos platillos llamados MISERICORDIA y JUSTICIA. La justicia sin misericordia es TIRANÍA, la misericordia sin justicia es ANARQUÍA…….
No cabe duda de que, cuanto más cerca estemos de la Madre Cósmica, más sentiremos el resplandor de sus facultades ─las estrellas─ de su propia naturaleza.
Asimismo, sin duda, la misma JUSTICIA CÓSMICA necesita los pilares antes mencionados para su manifestación, de lo contrario dejaría de existir y el universo mismo sería un CAOS.
El altar que vemos detrás de la inefable Madre Cósmica simboliza que Ella es la expresión misma del Fuego del Eterno.
Este fuego antes citado está descrito en uno de nuestros ceremoniales, veámoslo:
«Por eso os soy conocida con el nombre de Nut, y el nombre oculto que os daré cuando al fin me conozcáis. Porque soy el Espacio infinito, sin límite, prolongado y eterno donde moran las innúmeras estrellas.
Nada atéis ni liguéis, la diferencia no está en esto, pues entre vosotros y las demás cosas existentes no hay diferenciación, y todo os será lo mismo. De ello no proviene ningún daño. Aquel que consagre y realice constantemente cuanto digo será el maestro o el consejero de todos. Finalmente, yo soy Nut y mi palabra es 56. […]
“¡Oh, Nut!, inconfundida, inacabable luz de los Cielos, que siempre sea como en este día, que los hombres no hablen de ti dentro de la forma, mariposa divina, sino que te sientan como inconsútil y alada, y diluida en todo lo existente. Y no permitas que de ti se hable como cosa tangible, porque eres tú la perpetua y continua luz que nunca se apaga”.
¡Salve, Nut!, Eterna Seidad Cósmica.
¡Salve, Nut!, Luz de los Cielos.
¡Salve, Nut!, Alma primordial y única.
I.A.O. – I.A.O. – I.A.O.».
Os hago llegar ahora unas frases para vuestras reflexiones:
«Porque, aunque los atributos de Dios todos son iguales, más resplandece y campea a nuestro ver el de la misericordia que el de la justicia».
Cervantes
«Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia».
Evangelio de San Mateo
«La misericordia es una parte integrante de la justicia».
Bossuet
«El leer sin pensar nos hace una mente desordenada, y el pensar sin leer nos hace desequilibrados».
Confucio
«Existen aflicciones en que no hallamos consuelo en nadie y en las cuales un corazón fuerte puede apelar a su propia fortaleza».
Schiller
NON PLUS ULTRA.
─‘Nada más allá’─.
KWEN KHAN KHU