Cognitio; Apolo, Palas Atena y las nueve musas, VM Kwen Khan Khu

Cognitio

Cognitio 850 480 V.M. Kwen Khan Khu

Muy amados lectores y lectoras:

Me complace haceros llegar este grabado que lleva por título…

…COGNITIO

Cognitio; Apolo, Palas Atena y las nueve musas, VM Kwen Khan Khu

La escena, alegórica y mitológica, nos muestra la sede de las nueve musas en el monte Helicón, presidida por los Dioses Apolo ─identificado por su aura luminosa y su arpa─ y Palas Atenea ─que aparece en la esquina superior izquierda sobre una nube, con casco y lanza─.

Las musas están representadas y rodeadas de los atributos de las artes y las ciencias: instrumentos musicales, un globo terráqueo, una brújula, el Caduceo de Mercurio, instrumentos de medición… Están unidas en torno a su fuente de inspiración, el manantial de Hipocrene. De acuerdo con la mitología helénica, de una coz dada por Pegaso en la Tierra en el Monte de Helicón, surgió este manantial que confería el don del canto a todo aquel que bebiese de sus aguas. Pegaso era un caballo alado, indomable, nacido de la sangre de Medusa al ser decapitada por Perseo. Atenea, con ayuda de bridas de oro, lo amansó y lo donó al héroe Belerofonte para que pudiera destruir a Quimera, que asediaba a la región de Lidia.

En el centro de la composición, aparece también un cisne, animal sagrado de Apolo.

Un texto en latín:

Musarum Haec sedes, cu Pallade Praeses Apollo, Queis Sensus doctae promovet Artis Opus.

Traducción: ‘Esta es la sede de las musas. El que la gobierna es Apolo junto con Palas (Atenea), gracias a los cuales la sensibilidad promueve la obra del arte erudito’.

Debajo de este texto aparecen las notas:

Abraham Trentwet Senior inv. ─invenit─

Cum privileg. S. C. Maj. ─Sacrae Caesareae Maiestatis─

¿Qué se quiere decir con todo esto, queridos amigos?

Primeramente hemos de ir al origen de todo este contexto. Empecemos por identificar a la Divina Atenea ─nuestra Divina Madre interior─, quien, junto a Apolo ─viva representación de nuestro Cristo íntimo─, gobierna las estancias divinas que son propiedad de nuestro Real SER. El Gnosticismo nos señala que las nueve musas son partes autónomas y autoconscientes de nuestro propio SER y, por tanto, cuando el Padre así lo desea, pues se expresan en la naturaleza anímica de todo Adepto.

Es claro que cada una de ellas posee su facultad esencial que puede manifestarse como la música, la poesía, la sabiduría, la ciencia, etc., etc., etc. Son las musas quienes se han manifestado a través de las grandes obras de un Beethoven, de un Velázquez, de un Miguel Ángel Buonarroti, de un Leonardo da Vinci, de un Cervantes, de un Shakespeare, de un Newton, de un Bécquer, de un Rubén Darío, etc., etc., etc.

Por otra parte hemos de indicar que el Pegaso es la viva alegoría de nuestro sagrado Mercurio, y, por tal motivo, siendo salvaje, sin embargo nuestra bendita Stella Maris es capaz de domarlo, dándole, asimismo, diferentes dones o poderes que tal sustancia lleva en su propia naturaleza. Por ello, cuando tal criatura ─el Pegaso─ golpea con su coz nuestra Tierra Filosófica, entonces comienza a discurrir un agua preciosa el Mercurio Azufrado─, y todo aquel que bebe de dicha agua adquiere el don de poder interpretar «los cantos de la sabiduría».

Pegaso brota de entre las aguas alquímicas cuando Medusa ─el EGO─, ha muerto, y por ello está dotado de «alas», pues se ha convertido en una materia volátil al ser fecundado por el fuego de la Divina Señora.

Igual relevancia posee el cisne, que es el animal favorito de Apolo. El cisne, por su esplendorosa belleza y blancura inmaculada, representa la castidad de nuestro glorioso Señor ─el Cristo íntimo─. Por tal razón lo vemos formando parte de este conjunto artístico.

Hemos de decir que solamente el Mercurio secreto puede darle muerte a ese monstruo que la mitología apoda Quimera.

Quimera siempre trata de mantener a la humanidad confundida y sumida en sueños absurdos, en otras palabras, la mente humana está adormecida por las quimeras egoicas, impidiéndole al ser humano vivenciar las verdades celestiales de los mundos superiores de Conciencia.

En el precioso grabado artístico se aprecian las nueve musas, aunque una de ellas se encuentra detrás de otra que está cercana a un árbol. Singularmente, podemos apreciar a una de ellas reposada en el suelo, teniendo entre sus manos una máscara para representar al teatro con sus dramas, tragedias y comedias.

He aquí, pues, queridos/as lectores/as, como, ciertamente, el arte hermético tiene su propia manera de expresarse, pero solamente para los entendidos en la materia, es decir, aquellos que son capaces de ver en sus manifestaciones el secreto secretorum de la Gran Obra.

Os anexo, para terminar nuestra descripción, unas frases para ser reflexionadas:

«El pensar es un misterio, el hablar es un misterio, el hombre un abismo».
Balmes

«El misterio nos asedia, y justamente lo que vemos y hacemos todos los días es lo que oculta la mayor suma de misterios».
Amiel

«La adoración es una admiración trascendental».
Carlyle

«Los mitos son las almas de nuestras acciones y nuestros amores. No podemos actuar más que moviéndonos hacia un fantasma. No podemos amar sino lo que creemos».
Paul Valéry

«El verdadero místico encuentra a Dios en todas las religiones».
Ibn ‘Arabī

HIC ET NUNC.
─‘Aquí y ahora’─.

KWEN KHAN KHU