Pero aquí cabe una pregunta: ¿Qué podríamos hacer nosotros para escapar de la involución? Respuesta: Tratar de vivir nuestra existencia manteniéndonos siempre en permanente autobservación de sí mismos, o como bien lo expresara nuestro Avatara: «Como el vigía en época de guerra».
Me propongo en este mensaje haceros llegar unas frases de nuestro amado Gurú, V.M. Samael Aun Weor, acompañadas asimismo de algunas otras que he vertido en varias de mis obras, entorno a La importancia de la santidad.
Este grabado nos hace reflexionar en las necesidades anímicas que debemos ejercitar. La Gnosis nos enfatiza los PADECIMIENTOS VOLUNTARIOS Y SACRIFICIOS CONSCIENTES como herramientas para ir alimentando nuestros anhelos y que, en consecuencia, nos vayamos acercando al Padre para recibir de Él su misericordia.
Os envío el vigésimo quinto emblema del libro Nucleus emblematum selectissimorum, ‘el núcleo de los emblemas más selectos’.
Os hago llegar en esta oportunidad dos emblemas del mismo libro: Selectorum emblematum, con el texto en latín y francés antiguos.
Os estoy enviando dos emblemas o grabados, el número 9 y el que lleva el número 59, ambos del libro Selectorum emblematum –‘Emblemas seleccionados’─, escrito por el poeta alemán Gabriel Rollenhagen
Os hago llegar en esta oportunidad un grabado escrito por Gabrielis Rollengahi ─1583-1619─ en un libro de poemas titulado Selectorum emblematum, ‘Emblemas seleccionados’.
En 1630 se publicó un libro de emblemas de Daniel Cramer llamado OCTOGINTA EMBLEMATA MORALIA NOVA ─‘ochenta nuevos emblemas morales’─.
Este es el grabado número 31.
Para vivenciar el AMOR CRÍSTICO necesitaremos ser traicionados ─de allí la bolsa de monedas─, experimentar los tres clavos de la cruz del redentor, sufriremos la corona de espinas a cada paso de nuestra travesía, seremos víctimas de la insolencia del Ego, deberemos adquirir la voluntad crística, etc., etc., etc.
El título de nuestro grabado nos invita a luchar por nuestra vida, luchar por nuestro Cristo, y las palabras en latín, traducidas, nos señalan que todo es, en verdad, una absoluta vanidad…









