Muy amados compañeros y compañeras:
Me propongo en estas líneas mostraros el presente grabado que lleva por título…
…SPECULUM MUNDI
─‘El espejo del mundo’─

Mediante este grabado el autor trató de señalar que nuestro mundo tuvo un principio como también deberá tener un final, así como el cómo y el cuándo, todo lo cual es examinado detalladamente. A ello se une un hexamerón, o un discurso serio sobre las causas, la continuidad y las cualidades de las cosas en la naturaleza, presentado como materia pertinente a la obra realizada en los seis días de la creación.
Es el libro más conocido escrito por John Swan ─1605-1671─, un clérigo y enciclopedista inglés.
Nuestro grabado va acompañado de unas palabras en latín, veamos:
Theologia, ‘Teología’.
Philosophia, ‘Filosofía’.
Alpha y Omega, palabras griegas que aluden al principio y al fin de todo.
Ante Caveo seguida de otra frase: Occurro, Capio. La traducción sería: ‘Antes me aseguro’, y la otra diría: ‘Me acerco y comprendo’.
Caveo significa ‘precaver, ser cauto, estar en guardia, tomar precauciones, pedir garantías, asegurarse’…
Las otras dos frases nos dicen: Curro, Cupio y Sero, Sapio. Sero puede aludir a ‘abro’, pero también es un adverbio que significa ‘tarde por la noche’. El verbo Capio significa muchas cosas, entre otras ‘comprender’, ‘entender’, ‘concebir’ y también ‘lograr’.
Es evidente que se crea una especie de oposición entre verbos muy parecidos: Ocurro y Curro, Capio y Cupio y, asimismo, entre Ante Caveo y Sero Sapio.
Estas dos parejas de frases se refieren una a la filosofía y la otra a la teología respectivamente. La teología primeramente pide garantías ─las tablas de la Ley que tiene en su regazo─, luego se acerca a los temas y los comprende.
La filosofía se mueve rápida, se interesa por algún tema y solo luego llega a la comprensión. Su conocimiento es intelectual, lunar; de hecho tiene una Luna en su cabeza, mientras que la teología lleva un Sol. Por otra parte la lámpara de la teología está encendida, la de la filosofía está apagada.
En el círculo que forman las letras de la palabra ETERNITIE ─del inglés ‘eternidad’─ aparece el nombre de Dios en hebreo: IOD-HE-VAU-HE, en escritura masorética ─el hebreo autorizado del ANTIGUO TESTAMENTO, fijado por los rabinos judíos─.
Un detalle importante a resaltar es que en la parte superior del grabado, allí donde aparece el nombre de Dios en hebreo, podemos identificar las dos lumbreras que, según el Génesis, el CREADOR estableció desde el comienzo de los tiempos: el SOL y la LUNA, la una para alumbrarnos durante el día y la otra para alumbrarnos de noche. Ambas lumbreras están a la derecha y la izquierda del nombre del Señor.
Debajo del triángulo que encierra el nombre sagrado de Dios observamos siete pequeñas esferas que encierran los seis días de la creación más el día de descanso que el Theomegalogos estableció durante la gestación del presente Maha-Manvantara.
La parte inferior del grabado nos señala la figura de SATURNO, que lleva en una mano la guadaña y en la otra un reloj de arena. Saturno simboliza el tiempo. Esto también señala la relatividad de todo. Saturno está frente a una esfera que simboliza nuestro mundo. Nuestro mundo es parte de la relatividad de nuestro universo. Con la figura de Saturno se nos hace ver que nada es perenne en el marco de la creación. Por ello existen la VIDA Y LA MUERTE simultáneamente, lo blanco y lo negro, el frío y el calor, el agua y el fuego, etc., etc., etc.
Este grabado nos muestra la eterna lucha entre la filosofía y la teología tratando de descifrar el enigma de la creación. Obviamente, el Gnosticismo ha podido esclarecer este enorme misterio gracias al conocimiento que nuestra doctrina posee acerca de la cristalización de las siete dimensiones fundamentales de nuestro espacio y a la explicación clarísima del poder del verbo de los siete Cosmocratores, ese es el gran Tesoro de la Gnosis.
Y lo más trascendental es que la Gnosis ofrece a toda persona la posibilidad de verificar todos estos argumentos mediante la práctica de la meditación y la experimentación de un Maha-Samadhi durante la misma. Por ello, amigos y amigas, la Gnosis nunca ha comulgado con ruedas de molino ni con hostias de pergamino.
El hecho de que de un lado del grabado veamos a un bufón y del otro veamos a una vestal que lleva en una de sus manos el caduceo de Mercurio, es para contrastar la verdadera sapiencia con la juerga del intelecto que no conduce a otra cosa que a vanas teorías.
Os entrego finalmente unas frases para la reflexión:
«Saber y saberlo demostrar es saber dos veces».
Gracián
«El primer paso hacia la sabiduría es liberarnos de la necedad».
Horacio
«Pensar y obrar, obrar y pensar, es la suma de toda sabiduría».
Goethe
«El ser sabio es fruta de cosecha propia».
Juan de Torres
«Mucha sabiduría unida a mediana santidad es preferible a mucha santidad con poca sabiduría».
San Ignacio de Loyola
SEMPER FIDELIS.
─‘Siempre fiel’─.
KWEN KHAN KHU